Me crucé a un tipo afuera del banco y se estaba persignando. No soy muy creyente (ni en la iglesia ni en la banca), pero debo decir que me perturbó.
jueves, 31 de marzo de 2011
miércoles, 30 de marzo de 2011
Periodismo sin-vergüenza
Sí, lo sé, el blog está bastante abandonado, pero ¿no es acaso cierto que ya le han dictado su certificado de defunción a este tipo de medios? domingo, 13 de marzo de 2011
La cronista roja
Así se titula el especial que el suplemento Radar del Página 12 le dedicó a Martha Ferro, cronista de Policiales del diario Crónica, entre otros medios. Una mina que pasó de buscar a Kerouac a volver a la Argentina para hacer la revolución.ESA COSA TERRIBLE QUE ES LA POLICIA
“El tema policial me empezó a interesar porque cuando yo era pendeja la quiniela era clandestina y mi vieja levantaba quiniela. Ese alerta permanente que había en la casa –tener la puerta bien cerrada, mirar antes de abrir– ya a los cinco años me hizo pensar en esa cosa terrible que es la policía, tipos que, porque mi vieja levantaba quiniela y sacaba dos mangos, la podían mandar en cana. Así que ese juego de gato y ratón me gustaba. Escribí mi primera crónica policial contra el almacenero del barrio. El tipo siempre te afanaba unos gramos de cualquier cosa que compraras, así que escribí una denuncia, hice unas copias y las repartí por el barrio. Esa fue mi primera empresa periodística. Por supuesto, mi vieja me cagó a palos porque el tipo le fiaba. Entonces aprendí lo que después vi que pasaba en las empresas: el almacenero era el publicista de la olla de mi casa.”
jueves, 10 de marzo de 2011
Feliz cumple, Chuck
Ok, señores alguien tiene que rendirle homenaje a ese gran macartista de películas atractivas de baja estofa que es Chuk Norris en el día de su cumpleaños.Chuck Norris conducción
Tengo que reconocer, si ya no lo he hecho, que no suelo leer poemas, pero de casualidad encontré uno muy interesante.
Se trata de un poema que recuerda al viejo y querido y odiado Chuck Norris. Ese tipo que yo iba a ver al cine Río Negro en Choele Choel. Cine de resortes salidos, de chicles volando, de putas, borrachos y gente con cara de prontuario. Cine en el que pedías pizza y por servilleta te daban un pedazo de cartón. Cine en el que nadie iba al baño, se meaban las parras del patio .
En ese cine vi, por ejemplo, “Invasión USA”. Una de las tantas películas en las que Chuck hacía que te den ganas de ser norteamericano y tener una bazzoka para volar japorusosfilivietnachinos por los aires.
Ese Chuck volvió por un momento cuando en el blog de Juan Terranova encontré una parte del poema “A Chuck Norris yo lo seguiría hasta el fin del mundo”, pasaje sin escalas para llegar a “El volquete” donde se publica completo:
Si McCain
no fuera un republicano blando
ablandado por la negritud de Obama
si McCain no necesitara tomarse un whisky
un puro scotch de macho de las salvajes praderas de Mississipi
antes de salir a cabecear flashes y a recordarnos lo mucho
que todos confiamos en Dios
a mí no me quedan dudas de que Chuck
sería su vicepresidente
Para leerlo completo, métase a “El volquete”
LAN (Líneas Aéreas de Néstor)
viernes, 11 de febrero de 2011
viernes, 4 de febrero de 2011
Cabral, soldado heróico (y malhablado)
miércoles, 2 de febrero de 2011
viernes, 28 de enero de 2011
Demasiado cerca desaparece
"El periodismo narrativo es un oficio modesto, hecho por seres lo suficientemente humildes como para saber que nunca podrán entender el mundo, lo suficientemente tozudos como para insistir en sus intentos, y lo suficientemente soberbios como para creer que esos intentos les interesarán a todos".Esto y mucho más escribió Leila Guerriero en “Qué es y qué no es el periodismo literario: más allá del adjetivo perfecto”, están invitados a leerla.
jueves, 27 de enero de 2011
jueves, 13 de enero de 2011
Volver al futuro
Hace unos días leí una nota de Mariano Katz en el Radar del P/12. Se titula "Sus hijos lo entenderán", frase extraída de la película que más veces vi en mi vida: "Volver al futuro".(Por cierto, ya son las 12)
Hace unos días se cumplieron 20 años del estreno de “Volver al futuro”, dirigida por Robert Zemeckis y protagonizada por Michael Fox. Para algunos es sólo una efeméride más dentro de la historia del cine, para otros menos que eso. A mí me recordó el paso del tiempo.
“Volver al futuro” es la película que más veces ví en mi vida. No fueron 5 o 10 ocasiones, tal vez la haya visto unas 80 ó 100 veces o tal vez más, nunca las conté y ahora no podría hacerlo.
Fue en los años 86 y 87. En mi casa había videocasetera, una fiel JVC. Yo vivía en Choele y el cablevisión todavía esquivaba el pueblo. No sé por qué, supongo que alguna crisis energética era la razón, hubo un tiempo en que Canal 10 no transmitía a la siesta y sólo quedaban las viejas películas de ATC para pasar el rato.
En casa teníamos tres o cuatro videos grabados, pero a mis hermanos el que más les gustaba era “Volver al futuro”. Casi todos los días a la hora de la siesta, conectábamos la videocasetera y veíamos a Michel Fox volver a la década del 50 para salvarle la vida al profesor Emmet Brown.
Todo esto con una particularidad. Cuando le grabaron la película a mi papá, lo hicieron en un casete que tenía poca cinta o que ya tenía grabado algo, por lo que nunca se grabó el final de “Volver al futuro”.
Vimos “Volver al futuro” un centenar de veces y nunca nos enteramos cómo terminaba.
Como para muchos, nuestra escena preferida era esa en la que Michael Fox le pegaba al grandote forro, escapaba en patineta y tras la persecución, pasaba sobre el descapotable que chocaba y se llenaba de bosta.
O no, tal vez era en la que nuestro héroe Marty McFly subía al escenario para reemplazar al guitarrista herido y se despachaba con un rocanrol que enloquecía a todos los que estaban en el baile anual.
Cada día la volvíamos a ver y disfrutábamos de esas escenas, pero la película indefectiblemente terminaba cuando Marty llegaba al estacionamiento y veía como los terroristas le disparaban al profesor. Se veía a si mismo escapar en el De Lorean y perderse en el pasado.
Pasaron algunos años hasta que la vimos completa, hasta que nos enteramos que el profesor tenía un chaleco a prueba de balas y que todo terminaba bien, como debía ser. Por fin supimos, aliviados, que el profesor vivía, que la vida de Marty se acomodaba y que Biff Tannen pasaba de matón a pusilánime.
Más tarde llegaron “Volver al futuro 2 y 3”.
Las siguientes no importaron demasiado. La película de mi infancia es la primera; con Michael Fox dándole una lección a los matones del pueblo, convenciendo a su padre para que conquiste a su madre. Volviendo al pasado para cambiar el presente.
Todo sería más fácil con un De Lorean, que a 88 millas por hora entre en la espiral del tiempo, toda sería más fácil si se pudieran cambiar algunas cosas.
A esta altura creo que es improbable que consiga ese auto y marque las coordenadas temporales para corregir el pasado. Pero la próxima vez que alquile “Volver al futuro” voy a apagar la video en el momento en que le disparan al profesor y Marty escapa en el auto, voy a parar la película en el trunco final que vi un centenar de veces. Entonces, de alguna manera, estaré junto a mis hermanos en una calurosa siesta como hace casi 20 años.







