jueves, 5 de junio de 2008

Sobre la Bahía de Guantánamo

Alguien debería montar un ballet titulado ¡Guantánamo, Guantánamo! Un grupo de prisioneros, con grilletes en los tobillos, gruesos mitones de fieltros en las manos, orejeras y capuchas negras, ejecutan la danza de los perseguidos y desesperados. A su alrededor, guardianes de uniforme verde oliva brincan con una energía y un júbilo demoníacos, con picanas eléctricas y porras en mano. Tocan a los prisioneros con la picana, y los prisioneros saltan; los derriban al suelo y les meten la porra en el ano, y los prisioneros sufren espasmos. En un rincón, un hombre con zancos y una máscara de Donald Rumsfeld alternativamente escribe en su atril y danza eufóricas gigas.
Un día se realizará, aunque no seré yo quien lo haga. Incluso es posible que sea un éxito en Londres, Berlín y Nueva York. No tendrá absolutamente ningún efecto sobre las personas en las que se centra, a las que le tiene por completo sin cuidado lo que los espectadores del ballet piensan de ellas.

“Diario de un mal año”, J. M. Coetzee. Pág. 50.

2 comentarios:

emd dijo...

Muy buena esta cita.

Por otro lado, he visto en el perfil que casi coincidimos en los intereses, salvo que el mío es beber, beber y beber.

Seba dijo...

Y si creo que acertaste, estoy de acuerdo con vos, el resto se calca.


Saludos che!